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Zoido se compromete a recuperar el diálogo con los empresarios

Las relaciones entre el empresariado y el Gobierno local no pasan por sus mejores tiempos, por lo que “restablecer los lazos de comunicación y el diálogo con el Ayuntamiento”, son las  peticiones urgentes que los presidentes de la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES), Antonio Galadí, y la Cámara de Comercio, Francisco Herrero, han trasladado al candidato del PP a la Alcaldía, Juan Ignacio Zoido.

A este respecto, Zoido apunta que “hay que dialogar y llegar a acuerdos por el bien común”. Además, el alcaldable popular destaca que va a fomentar “la colaboración público-privada y el diálogo permanente con empresarios y sindicatos”, aludiendo a cuatro criterios: “La agilidad y la eficacia en los trámites, la transparencia, la seguridad jurídica y la fluidez en la interlocución”.

El sector empresarial reclama rentabilizar el puerto, agilizar el pago a los proveedores municipales, mejorar los accesos al centro y el reparto de mercancías, lograr una mayor seguridad jurídica para que las constructoras puedan iniciar proyectos y que rijan las mismas leyes para todo tipo de establecimientos comerciales, en alusión a las tiendas regentadas por chinos.

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La CES y la Cámara de Sevilla integrarán sus servicios para mejorar su situación económica

La Cámara de Comercio de Sevilla y la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES) integrarán servicios y cada una de estas instituciones se especializará en aquéllos en los que acumule mayor experiencia, aunque no haya fusión, al tener formas jurídicas distintas. Esta colaboración entre los entes, obedece a la supresión de las cuotas que obligatoriamente se pagaban a las Cámaras, una medida impuesta por el Gobierno y que deja a éstas en una situación complicada.

En la Cámara de Sevilla ya se están ejecutando “ajustes” y que atañen tanto a la plantilla como en los servicios que presta a los empresarios -todos están en revisión, y los que no sean rentables tendrán que ser eliminados, como el que se ofrece a los emprendedores-, revelan fuentes de la institución que preside Francisco Herrero.

Aunque la Cámara tiene 2011 como periodo de gracia, ya que ingresará las cuotas correspondientes al ejercicio fiscal de 2010, aunque el próximo año tendrá que ser autosuficiente. Para ello, además de los ingresos reportados por los recibos obligatorios para los empresarios, cobra por formación y otros servicios. Quienes quieran pertenecer a ella han de manifestarlo de forma expresa, ante lo cual surge una contradicción.

El Consejo Superior de Cámaras aún no ha concretado cómo será el nuevo modelo de cuota voluntaria para quienes se adscriban a las mismas, y esta situación provoca que los empresarios que deseen inscribirse hace únicamente puedan llevarse un papel que manifiesta su voluntad de pertenencia.

Segunda contradicción: Pese a que sus socios tendrán adscripción voluntaria -antes era forzosa y con abono obligatorio-, la Cámara de Sevilla se mantendrá como corporación de derecho público, una naturaleza jurídica que le impide una fusión con la CES, que tampoco es buscada ni aquí ni a nivel nacional entre estas instituciones y las patronales, que trabajan también para estrechar sus lazos de colaboración.

Con tal fin se ha gestado dentro de la CEA “un grupo de trabajo”. Al mando, Antonio Ponce, presidente del Consejo Andaluz de Cámaras. Junto al objetivo oficial, que según fuentes de la CEA es reforzar su presencia y los servicios al mundo empresarial, subyace otra necesidad: que éstos no se pierdan.

A partir de ahora se comenzará a trabajar en la cuestión, y que también habrá que esperar al marco general que establezcan para el Estado el Consejo Superior de Cámaras y la CEOE, así como la CEA y el Consejo Andaluz en el ámbito regional.

Si ser socio de la patronal CES es voluntario y ahora también lo es en la Cámara, “no tendría sentido que el empresario tenga que acudir dos veces porque hay dos asociaciones distintas; debemos buscar la complementariedad; no en vano, nuestras relaciones son cada vez más estrechas, hacemos iniciativas conjuntas y vamos de la mano en materia de turismo u obras públicas”. Antonio Galadí recordó que la Cámara de Sevilla era hace sólo unos años “un avispero en el que se libraban auténticas batallas” entre distintos sectores empresariales. Ahora, en cambio, es una institución “sólida y sin fisuras”.